Maternidad, Montessori

Un niño con pelo largo

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Mi hijo tiene el pelo largo. No se lo he cortado desde que nació. He aprendido (y también confirmado) algunas cuestiones al respecto en estos casi tres años. Lo primero que he observado es cómo funcionan las miradas de las personas. Más allá de los estereotipos, que hacen a muchos deducir que el pelo largo hace que un bebé sea niña y el pelo corto, que sea niño, no siempre funcionó así. Cuando G. casi no tenía pelo no faltó quien me preguntara si era niño o niña. En algún momento, comencé a devolver la curiosidad con una pregunta: “Niño, ¿por qué?”. Nadie supo responderme. Ante mi porqué se abría un silencio seguido de “no sé”, o movimientos de cabeza sin mayor significado. También hubo quienes se aventuraron a decirme: “Tiene una cara tan bonita que parece niña”. Esa respuesta siempre me hizo reír para mis adentros. ¿Acaso la mayoría piensa que los niños son más feos que las niñas?, pensaba.

Con el tiempo han dejado de preguntarme. Al ver el pelo largo de mi hijo se refieren a él como “la niña”. Siempre lo aclaro y, en general, obtengo algunas miradas de sorpresa. “Es por el pelo”, argumentan. A veces, para seguir en mi experimento de análisis social, respondo: “no tiene vestido ni aretes”. Generalmente no suelen avanzar más pero lo que sí pasa es que la mayoría se disculpa. Y eso sí me llama la atención. Cuando sucede, siempre cierro la conversación diciéndoles que no hay nada de qué disculparse. ¿Acaso es una ofensa confundir un niño con una niña? Parece que para muchos sí. Y, sí, claro, la mayoría de insultos hacia los hombres pasan por el sexismo, por decirles que parecen mujeres. Así, vamos sosteniendo lo que ya debería comenzar a derrumbarse.

Hay quienes me preguntan si le voy a cortar el pelo algún día. “Cuando él quiera”, respondo. Pero nadie, nadie me ha preguntado por qué no le he cortado el pelo. Supongo que dan por sentado que es un gusto personal mío. Lo cual, nuevamente, me lleva a reflexionar que, en general, se asume que los niños no tienen poder ni capacidad de decisión, que son sus padres los que eligen por y sobre ellos. En parte es cierto: decidimos rutinas o formas de criar pero también les heredamos manifestaciones culturales y comportamientos sociales. Sin embargo, los niños pueden hacer elecciones, tienen preferencias e intereses que aumentan o se definen conforme crecen, y es importante respetar sus criterios. En cuestión de peinados, por ejemplo, mi hijo hay días en que prefiere el pelo suelto a tenerlo recogido en un moño, y otros, todo lo contrario.

Pero ¿por qué no le he cortado el pelo? Mis razones provienen de la sabiduría del Kundalini Yoga. El pelo crece hasta que alcanza el largo que cada ser necesita. De hecho, el pelo de mi hijo ha dejado de crecer en los últimos meses. Cuando alcanza su largo, el fósforo, el calcio y la vitamina D entran directo al sistema linfático que nos protege de enfermedades. El cuerpo deja de invertir recursos en el crecimiento del pelo y, por tanto, al no cortarlo, la energía física aumenta. El cabello, además, canaliza energía durante la meditación. Esas son las razones por las cuales no me corto el pelo ni se lo corto a mi hijo. Sé que puede llegar el día en que me pida que lo haga y, al ser su decisión, lo acompañaré y respetaré. Mientras tanto, su melena rizada seguirá enmarcando su cara.

 

Si quieres leer un poco más respecto al cuidado del pelo en Kundalini Yoga, puedes revisar este artículo.

 

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6 comentarios en “Un niño con pelo largo”

  1. Los convencionalismos sociales están a la orden del día y al final, da igual que tu hijo sea un niño con el pelo largo, que a mí, mujer con 33 años, aún me preguntan por qué llevo el pelo tan largo y si no me lo corto.
    En vez de explicar lo que tú has explicado sobre el largo para cada persona y el beneficio de dejarlo crecer, me limito a remarcar que no es asunto suyo, y ya está.
    Enhorabuena por ser libre en tus decisiones.

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  2. Me encantó tu artículo, realmente estamos tan metidos en los asuntos de los demás, que no vemos los nuestros. Como si fuera tan importante la apariencia física, cuando lo importante es la salud integral de cada uno.

    Te abrazo con todo mi cariño

    Le gusta a 1 persona

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