Maternidad

Los vecinos

 

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Creo que Valentina, mi vecina, tiene siete años. En realidad, nunca la he visto. He oído su dulce voz de niña un par de veces y eso me hace suponer su edad. Como pronuncia bien cada palabra, sé que no tiene menos. Tal vez más. La otra pista es que sé que va a la escuela.

Solo cuando Valentina no está, su mamá deja de gritar. Si la pequeña está en casa, el vozarrón que brama su nombre traspasa las paredes y retumba en las habitaciones de la mía. A veces, los chillidos me han despertado muy temprano, no importa si es día laborable o fin de semana. Mi vecinita recibe gritos y reprimendas todo el día. ¿Qué hace me pregunto? Nunca he oído que se le caiga algo, nunca ha alzado su voz. Nunca he escuchado su risa, solo su llanto quedo, bajito. ¿O quizás los gritos no dejan oír nada más? ¿Puede haber algo más triste que un niño que no sepa reír? Sigue leyendo “Los vecinos”

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