
Cuando mi hijo llegó a casa, la televisión salió de ella. Ahora, casi cuatro años después, seguimos igual. Las razones son varias.
Al principio, durante los primeros días y meses, los bebés necesitan un ambiente tranquilo y apacible, reconocer el día y la noche, acostumbrarse amablemente a su nuevo entorno. Es tentador prender la televisión mientras duermen, pero los destellos de luz que emana la pantalla son demasiado fuertes para sus ojos y también pueden alterar su sueño. Sigue leyendo «¿Por qué no vemos televisión?»