Maternidad, Montessori

Y… ¿por qué?

Porqué

 

¿Por qué los aviones vuelan? Porque tienen alas y un motor muy potente que les permite levantarse, llegar al cielo y mantenerse en el aire. ¿Por qué los perros ladran? Porque es su forma de comunicarse. Nosotros hablamos, ellos ladran. ¿Por qué no puedo ver el sol? Porque hay muchas nubes y lo están tapando. ¿Por qué? Porque en esta época del año hace un poco más de frío y hay más nubes ¿Por qué? ¿Por qué hay nubes? Sí, ¿por qué hay nubes? Porque el agua que está en el suelo se evapora y el vapor (como el que sale del agua cuando la hervimos en la cocina) sube al cielo, se acumula y así se forman las nubes. ¡Ah!  Sigue leyendo “Y… ¿por qué?”

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Maternidad, Montessori

Los primeros libros

El universo de la literatura infantil es enorme. Mucho antes de ser madre, mucho antes -incluso- de pensar en serlo, fui armando una colección de libros álbum. Mi intención era que un día si llegaba un hijo o hija a mi vida, pudiera contar con esa biblioteca. La verdad es que cuando nació mi hijo, esos libros, esas historias, no eran adecuadas para su edad: en lo físico, sus delgadas y grandes páginas se enredaban en sus dedos; en lo narrativo, eran historias largas con vocabulario complejo que él no comprendía más allá de su musicalidad. Además, no tenía mucho interés en la historia, su atención se concentraba en las imágenes. Así que me di a a la tarea de buscar libros para bebés.  Sigue leyendo “Los primeros libros”

Maternidad, Montessori

Tres años

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Primera escena

“Me picó un mosquito. Ponme crema, por favor”. Miro la mancha roja del picado en su mano. No digo nada. Me doy vuelta y me dirijo a buscar la crema. “¡No! Contigo”. “Vamos”, le digo mientras extiendo mi mano. “¡No! Upa”. “¿Tienes sueño?” “¡No, tengo hambre!” Tomo la crema y… “¡No! Yo, yo.” Le entrego el tubo de crema. Sonríe. Lo abre y me lo devuelve abierto para que le ponga la crema. Intento sentarme en la cama para ponérsela y me detiene en seco: “¡No! En el sofá.” Vamos al sofá. Me siento, intento ponerle la crema. “¡No! Yo me pongo.” “Me diste la crema para que te la ponga”, le recuerdo a modo de disculpa. Al final un poco se pone él y un poco se la pongo yo.  Sigue leyendo “Tres años”

Maternidad, Montessori

Maternar y amar

 

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Photo by Wayne Evans on Pexels.com

Llevo demasiadas semanas con una idea atravesada que me causa malestar. La idea no es mía, es algo que oigo con demasiada frecuencia y ha comenzado a hacerme ruido. Como me molesta, intento mirarla de frente, la roo, le doy la vuelta. Me enoja. Así que, aquí estoy, haciendo el ejercicio de diseccionarla para ver si logro explicar el porqué de mi enorme malestar.  Sigue leyendo “Maternar y amar”

Maternidad, Montessori

Un niño con pelo largo

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Mi hijo tiene el pelo largo. No se lo he cortado desde que nació. He aprendido (y también confirmado) algunas cuestiones al respecto en estos casi tres años. Lo primero que he observado es cómo funcionan las miradas de las personas. Más allá de los estereotipos, que hacen a muchos deducir que el pelo largo hace que un bebé sea niña y el pelo corto, que sea niño, no siempre funcionó así. Cuando G. casi no tenía pelo no faltó quien me preguntara si era niño o niña. En algún momento, comencé a devolver la curiosidad con una pregunta: “Niño, ¿por qué?”. Nadie supo responderme. Ante mi porqué se abría un silencio seguido de “no sé”, o movimientos de cabeza sin mayor significado. También hubo quienes se aventuraron a decirme: “Tiene una cara tan bonita que parece niña”. Esa respuesta siempre me hizo reír para mis adentros. ¿Acaso la mayoría piensa que los niños son más feos que las niñas?, pensaba. Sigue leyendo “Un niño con pelo largo”

Maternidad, Montessori

Una nueva etapa

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En quince días mi hijo irá a la escuela. No ha cumplido aún tres años pero ya tiene la edad reglamentaria para comenzar el proceso. Tengo sentimientos encontrados. Durante este tiempo no nos hemos separado y sé que lo voy a extrañar pero, al mismo tiempo, sé que necesito unas horas para dedicarme de lleno al trabajo y a mis actividades personales. Hasta ahora he podido trabajar desde casa pero eso ha supuesto un nivel de concentración muy precario si estamos mi hijo y yo solos porque, si estamos en actividades diferentes, no pasan más de cinco minutos para que él pida mi atención. Muchas cosas mías se evaporan y todo debo anotarlo porque la memoria me traiciona. Estoy focalizada en él: no se me olvida nada que tenga que ver con mi hijo. Entonces, siento el cansancio mental, la necesidad de encauzar mis pensamientos sin ser interrumpida, escuchar mis necesidades y demandas sin postergarlas por nada. Vamos a entrar en otra dinámica, es el inicio de muchas relaciones nuevas, voy a pasar mucho tiempo sin él y lo echaré de menos, de eso no tengo dudas.  Sigue leyendo “Una nueva etapa”

Filosofía Montessori, Montessori

El mundo tiene colores

La máxima del método Montessori es sigue al niño. Significa que hay que respetar sus tiempos, la manifestación de su interés por aprender algo. Esa máxima se me ha hecho evidente en muchísimos aspectos motrices pero también sensitivos y cognitivos. Uno de estos fue el aprendizaje de los colores. Sigue leyendo “El mundo tiene colores”

Filosofía Montessori, Montessori

¿A qué escuela va a ir?

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Es inevitable que al tener un hijo nos hagamos esa pregunta. Conforme crecen, tenemos que encontrar una respuesta y tomar una decisión. En muchos foros leo a madres consultando sobre las mejores escuelas o pidiendo opiniones sobre uno u otro colegio. Esas discusiones me han hecho preguntarme a mí ¿qué escuela quiero para mi hijo? La respuesta es fácil: me encantaría un colegio Montessori, donde se respete su ritmo de aprendizaje pero, al mismo tiempo, no se desperdicie nada de su potencial, que no es otra cosa que su deseo y necesidad de aprender.  Sigue leyendo “¿A qué escuela va a ir?”

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El niño perfecto

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Hablar de los hijos muchas veces (si no siempre) es un tema delicado. Aunque no queramos, terminamos comparando si come más o menos que el otro, si está atrasado o adelantado en su motricidad o en el inicio del habla, si es lo suficientemente alto o hábil, etc., etc. Hay una presión muy fuerte sobre los padres pero también sobre los niños. Sigue leyendo “El niño perfecto”

Montessori

Mi hijo escupe

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Un buen día, pasado los dos años de edad, G. comenzó una especie de juego que no me gustó nada. Cuando estábamos comiendo, tomaba jugo o agua y devolvía el líquido de su boca al vaso. Le producía mucha risa hacerlo. Mi primera reacción fue abrir los ojos como platos y decirle que el agua se tomaba, que podía atrancarse y ya no recuerdo que más. Mi intención fue parar ese comportamiento nada agradable. Pero frené mi ímpetu. Sé que siempre hay algo detrás. Entonces, me detuve a observar.  Sigue leyendo “Mi hijo escupe”