Lactancia, Maternidad

Sí, los bebés pasan colgados al pecho

IMG_7425-Edit¿Será que tienes suficiente leche? Pasa colgado del pecho, seguro tu leche no lo llena. Mira, se despierta a cada rato, es porque tiene hambre. Tus pechos son pequeños no pueden producir lo que tu bebé requiere. Tienes los pezones pequeños, planos, hundidos, invertidos no sale la leche. Tómate agua de xyz y colada jkl para que tengas más leche. No te destapes que se seca la leche. No te bañes en agua fría que se corta la leche. Está flaco, tu leche es pura agua.

Quienes amamantamos oímos ese tipo de frases y más. Aunque ninguna de ellas es cierta, oírlas nos afecta, nos pone inseguras, nos hace dudar de nosotras porque los primeros meses de vida del bebé vivimos un periodo de mucha vulnerabilidad. Las madres no queremos oír cuestionamientos sobre nuestra leche, necesitamos calma, silencio, descanso, respaldo. El apoyo a la lactancia es fundamental para que esta se consolide. El apoyo viene de muchas formas: pasear al bebé mientras nos tomamos una siesta de diez minutos (¡sí, diez minutos hacen la diferencia!) o nos damos una ducha, comemos algo caliente o fresco, damos un corto paseo, leemos algo, llamamos a una amiga o escribimos un mail. El apoyo no necesita dudas, necesita aliento. Sigue leyendo “Sí, los bebés pasan colgados al pecho”

Lactancia, Maternidad

La leche materna es un regalo para toda la vida

13907087_10154444702078223_924454699634402349_nQue es pura agua, que no es suficiente, que duele, que no todas pueden…  ¡Circulan tantos mitos sobre la lactancia y la leche materna! Y, a propósito de la semana de la lactancia, se publicó un artículo bastante controversial en el que un pediatra y una psicóloga afirmaban que la lactancia prolongada no era beneficiosa para los niños. Mi experiencia, mis lecturas y conversaciones, el círculo médico y de apoyo que me ha acompañado durante estos -pronto- trece meses de lactancia opinan algo totalmente distinto. Con sus voces pude escribir este artículo que fue publicado en diario El Telégrafo ayer. Se los dejo aquí.

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Lactancia

Mastitis

mother-2605133_1920Una llega a la maternidad convencida de que se acercan días de juegos, mimos y descanso. Hay juegos, hay mimos pero no hay descanso. En su lugar hay muchísimas lecciones por aprender, muchos mitos por derrumbar y mucha confianza por construir.

Mi madre no me dio el pecho ni a mí ni a mis hermanos. Le dijeron (ahora creo que se convenció de) que no tenía leche. La ausencia de ese vínculo siempre me generó inquietudes y cuestionamientos por eso -pero también porque sé que no hay mejor alimento- no iba a permitir que nada interrumpiera la lactancia ni que nadie me hiciera dudar de mi producción láctea.

Cuando G. cumplió tres meses, yo ya había tenido cuatro mastitis. Sí, cuatro. Después de la cuarta, no tuve ni una sola inflamación más porque entendí la causa de cada una.  Sigue leyendo “Mastitis”