Recetas

Pan casero (receta)

Ingredientes

1 ¼ de agua tibia

1 ½ cucharadita de miel de abeja

1 ½ cucharadita de levadura seca

2 cucharadas de aceite de oliva

2 tazas de harina integral

2 tazas de harina semintegral (también puede ser harina todo uso)

1 ½ cucharaditas de sal

 

Preparación

En un bol grande, mezclar la miel de abeja con agua. Añadir la levadura seca. Dejar en reposo por cinco minutos.  Colocar la harina, el aceite y la sal. Mezclar en el bol con la mano hasta que no se pegue en las manos. Amasar en una superficie limpia hasta que se la masa tenga una apariencia uniforme. Le damos la forma de una bolita y la colocamos en un bol untado de aceite, ponerle aceite también en la parte superior. Cubrir el bol con un trapo húmedo o papel plástico. Dejar que la masa repose por una hora o hasta que doble su tamaño. La sacamos del recipiente, la llevamos a la superficie plana (en la cual ponemos un poquito de harina) y doblamos la masa hasta darle la forma que queremos (rectángulo, por ejemplo). La ponemos en un molde previamente untado en aceite. Nuevamente tapamos el molde con papel plástico o un paño húmedo y dejamos que la masa leude por una hora. La masa va a doblar su tamaño. La metemos al horno precalentado a 190 grados centígrados. En el horno estará entre 50-55 minutos. Una vez cumplido el tiempo, sacamos el pan del horno y lo dejamos enfriar, al menos, treinta minutos.

 

¡Buen provecho!

 

 

 

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Recetas sin azúcar

Diseño sin título (5)

Desde que iniciamos la alimentación complementaria, me preocupó lo que vendría después del año, una vez que ya pudiera incluir en la alimentación azúcar y sal. La sal no me preocupaba tanto como el azúcar. A los niños, cualquier persona les ofrece -sin mucho pensarlo- pasteles, caramelos y jugos con altísimos contenidos de azúcar. En lo personal, no la consumo desde hace quince años porque es nociva: no solo es la gran causante de caries si no también de obesidad y malnutrición infantil pero también genera una adicción enorme: da un subidón de energía y cuando desaparece, se quiere más.

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