Maternidad

Matrioskas

wave-320755_1280Cuando crees que te las sabes todas, no sabes nada. La maternidad, como la vida, es un aprendizaje continuo. Cuando triunfas en la batalla por el cambio de pañal o encuentras la crema perfecta contra la escaldadura o al fin sabes lo que significa un balbuceo específico, aparece algo nuevo y ni siquiera sabes que es nuevo. Basta con traducir mal un llanto. Y tras el error, viene la culpa.

Hace poco G. tuvo laringitis y después de cinco días de fiebre, en el momento en que protestaba porque intentaba darle su medicina (que hasta entonces se la había tomado perfectamente) vi en su boca una enorme llaga, un afta, un fuego bucal, una úlcera bastante grande para su pequeña boca. Consecuencia de la fiebre, me dije. Era de noche, estaba por dormirse y ya no podía hacer mucho pero tampoco sabía qué hacer.

Sigue leyendo «Matrioskas»

Lactancia, Maternidad

Sí, los bebés pasan colgados al pecho

IMG_7425-Edit¿Será que tienes suficiente leche? Pasa colgado del pecho, seguro tu leche no lo llena. Mira, se despierta a cada rato, es porque tiene hambre. Tus pechos son pequeños no pueden producir lo que tu bebé requiere. Tienes los pezones pequeños, planos, hundidos, invertidos no sale la leche. Tómate agua de xyz y colada jkl para que tengas más leche. No te destapes que se seca la leche. No te bañes en agua fría que se corta la leche. Está flaco, tu leche es pura agua.

Quienes amamantamos oímos ese tipo de frases y más. Aunque ninguna de ellas es cierta, oírlas nos afecta, nos pone inseguras, nos hace dudar de nosotras porque los primeros meses de vida del bebé vivimos un periodo de mucha vulnerabilidad. Las madres no queremos oír cuestionamientos sobre nuestra leche, necesitamos calma, silencio, descanso, respaldo. El apoyo a la lactancia es fundamental para que esta se consolide. El apoyo viene de muchas formas: pasear al bebé mientras nos tomamos una siesta de diez minutos (¡sí, diez minutos hacen la diferencia!) o nos damos una ducha, comemos algo caliente o fresco, damos un corto paseo, leemos algo, llamamos a una amiga o escribimos un mail. El apoyo no necesita dudas, necesita aliento. Sigue leyendo «Sí, los bebés pasan colgados al pecho»

Lactancia, Maternidad

La leche materna es un regalo para toda la vida

13907087_10154444702078223_924454699634402349_nQue es pura agua, que no es suficiente, que duele, que no todas pueden…  ¡Circulan tantos mitos sobre la lactancia y la leche materna! Y, a propósito de la semana de la lactancia, se publicó un artículo bastante controversial en el que un pediatra y una psicóloga afirmaban que la lactancia prolongada no era beneficiosa para los niños. Mi experiencia, mis lecturas y conversaciones, el círculo médico y de apoyo que me ha acompañado durante estos -pronto- trece meses de lactancia opinan algo totalmente distinto. Con sus voces pude escribir este artículo que fue publicado en diario El Telégrafo ayer. Se los dejo aquí.

Gracias por suscribirte, seguirnos en redes, compartir, comentar y darle me gusta. 

 

Maternidad

10 días

foot-1375670_960_720

Me siento en una burbuja. Viviendo una experiencia que –estoy convencida- nadie más que yo entiende. O, mejor dicho, que estoy buscando entender. No puede ser de otra forma: es profunda, poderosa, definitiva. Mi maternidad es un proceso íntimo, en el que me observo cada segundo. Y te observo. Siento que somos uno porque tú en mis brazos te fundes en mi cuerpo. Siento que somos uno porque todo lo que bebo, ingiero, respiro, huelo, siento, todo, te transfiero a ti aunque ya no estés dentro mío. Eres el agua, el viento, el alimento. Y estoy consciente de ello.

Sigue leyendo «10 días»

Maternidad

Como las olas del mar

ocean-wave-1149174_1920

El inicio

Tenía treinta semanas de embarazo. Varias personas nos habían hablado de la clínica así que fuimos a conocerla. Subimos por un pasillo adornado por fotos de bebés y se me hizo un nudo en la garganta. ¿Y esta emoción? ¿Quieres nacer aquí?, le pregunté a la panza. El nudo casi se convierte en lágrimas.

Recorrimos las instalaciones. Las salas de parto me parecieron cálidas, un lindo lugar para nacer. Comprobé que tendría un parto respetuoso, humano, sin uso de fármacos ni intervenciones innecesarias, que nadie me alejaría ni un segundo de mi bebé recién nacido. Ese fue el lugar elegido. Diego (el obstetra) respondía cada miedo con positivismo. Desde entonces, nos vimos cada quince días y pronto, cada semana. Las citas médicas estaban rodeadas de alegría. Mi niño crecía y crecía. Completó su formación en la semana 36 y podía nacer en cualquier momento. Sigue leyendo «Como las olas del mar»

Maternidad

Lo que vas a leer

LOGOfacebook2

Llevo meses diseñando este blog.  Ha habitado más tiempo en mi cabeza que en el papel. Las historias que comparto hablan de la maternidad, del placer de la lactancia y los mitos construidos a su alrededor, de confianza en la inteligencia de los bebés, de miedos superados. De cada experiencia he guardado retazos de historias que ahora se juntan en Palabra de Mamá.

Aquí les hablaré de mis aprendizajes más cotidianos: de pañales, recetas para bebés o invención de juegos pero también les contaré de esos días en que hay que lidiar con la frustración o el cansancio, de todos los retos que vienen con la maternidad y de mi apuesta por confiar en el flujo de la vida.

Desde que mi bebé llegó a mi vientre (incluso antes) tuve claro que quería una crianza respetuosa del ciclo natural de aprendizaje. De eso también van estas páginas. Aquí confluyen todos mis senderos, todo lo que soy, lo que he aprendido y lo que voy construyendo: mi experiencia de parto humanizado, de crianza con apego, de lactancia a libre demanda, de alimentación libre de papillas, de filosofía Montessori, de Kundalini Yoga…

Bienvenidas y bienvenidos.